El petirrojo en el jardín: reconocerlo, alimentarlo, alojarlo
Un ave solitaria y territorial, que canta en pleno invierno y se alimenta en el suelo. Cómo reconocerlo con seguridad, qué caja nido semiabierta ponerle, qué ofrecerle en el comedero y qué errores evitar.

En esta guía
El petirrojo europeo se reconoce por su babero anaranjado, que sube hasta la frente y es idéntico en el macho y en la hembra. No cría en una caja nido con agujero de entrada, sino en una caja nido semiabierta, colocada preferiblemente sobre un muro, entre 1,50 y 3 m de altura, bien escondida en la vegetación. En el comedero busca sobre todo a ras de suelo: una bandeja baja con semillas grasas finas y copos de avena le conviene mucho más que una bola colgada.
Reconocerlo sin equivocarse
El petirrojo es una de las pocas aves del jardín que se identifican al primer vistazo, siempre que se conozcan tres detalles.
- El babero no es rojo sino anaranjado, y se extiende con amplitud: garganta, pecho, mejillas y frente. Un ribete gris azulado lo separa del pardo oliváceo del dorso.
- El macho y la hembra son idénticos. Ningún criterio visual permite separarlos en el campo, al contrario que en el gorrión común o el mirlo.
- El joven del año no tiene babero. Va enteramente moteado de pardo y leonado, lo que hace que a menudo se le tome por otra especie hasta su primera muda, a finales de verano.
Su silueta es redonda, sostenida por unas patas finas, y adopta de buena gana una postura vertical, con la cabeza levantada. Su ojo negro, grande, le da ese aire atento que lo hace fácil de fotografiar.
Un solitario que canta en diciembre
El petirrojo es territorial todo el año, y eso explica casi todo su comportamiento en el jardín.
Machos y hembras defienden cada uno un territorio de invierno distinto, y por esa razón se le oye cantar en noviembre, en diciembre y en enero, cuando la mayoría de los demás pájaros se callan. Ese canto no es un cortejo: es un aviso dirigido a los congéneres.
Esto tiene una consecuencia práctica. No se atrae a dos petirrojos al mismo jardín pequeño. Los enfrentamientos entre vecinos son reales y a veces violentos. Multiplicar las cajas nido semiabiertas a pocos metros unas de otras no sirve por tanto de nada; más vale un solo emplazamiento bien elegido.
Esa territorialidad va acompañada de un calendario apretado. La reproducción arranca pronto, a menudo ya en marzo, y una pareja saca adelante habitualmente dos nidadas en la temporada, a veces tres. Los pollos se alimentan exclusivamente de invertebrados durante unos quince días en el nido, y después siguen dependiendo de los adultos unos días más tras el vuelo. Un jardín sin insectos no permite por tanto sacar adelante una nidada, sea cual sea la calidad de la caja nido.
Su confianza, por su parte, procede de una costumbre antigua: sigue a los jabalíes y a los mamíferos grandes que remueven el suelo para atrapar los invertebrados que quedan al descubierto. Un jardinero que cava hace exactamente ese papel, y eso explica que se pose a uno o dos metros sin miedo aparente.
La caja nido semiabierta, no la de agujero
Las cajas nido de tienda son en su mayoría modelos cerrados, destinados a las aves que crían en cavidad, como los páridos. El petirrojo, en cambio, cría en una oquedad muy abierta: hueco de talud, tocón, montón de leña, hiedra espesa, cobertizo entornado.
| Caja nido cerrada con agujero | Caja nido semiabierta | |
|---|---|---|
| Frontal | Entero, con un agujero calibrado | Abierto en su mitad superior |
| Especies | Páridos, gorriones, colirrojo real, estornino | Petirrojo europeo, colirrojo tizón, chochín común, papamoscas gris, lavanderas |
| Soporte aconsejado | Tronco, muro, poste | Muro, preferiblemente |
| Altura de colocación | 2 m como mínimo para los páridos | De 1,50 a 3 m |
| Exposición | Agujero hacia el este o el sureste | Lugar tranquilo y cubierto, resguardado de la lluvia batiente |
Estas referencias son las de la ficha de la LPO dedicada a las cajas nido para pájaros. El punto decisivo para el petirrojo no es la altura sino la cubierta vegetal: una caja nido semiabierta bien a la vista se queda vacía, porque la pollada estaría a merced de los gatos, las urracas y los córvidos. Colóquela pegada a la hiedra, a un rosal trepador o al fondo de un cobertizo.
El resto de las reglas comunes a todas las cajas nido —madera maciza y en bruto por dentro, ningún tratamiento, colocación en otoño, fijación que no dañe el soporte— viene detallado en ¿Qué caja nido elegir?. La limpieza anual, por su parte, se hace después de la temporada de cría y nunca durante: el método aparece en limpiar una caja nido.
Lo que come, y cómo ofrecérselo
El petirrojo es ante todo insectívoro: lombrices, arañas, pequeños escarabajos, larvas, completados con bayas y frutos pequeños en otoño. No descascarilla las semillas grandes, que su pico fino no abre.
En el comedero, en invierno, tres cosas le convienen:
- Las semillas grasas ya accesibles: el girasol pelado en primer lugar, que se lleva de una en una para comerlo apartado.
- Los copos de avena crudos, sin cocer y sin azúcar.
- Los gusanos de la harina, secos o vivos, en pequeña cantidad, muy apreciados en tiempo de helada.
El problema es menos la comida que el formato del puesto. El petirrojo se alimenta en el suelo o a poca altura y no se agarra a una rejilla ni a una bola colgada. Una bandeja puesta a 20 o 30 cm del suelo, o simplemente una losa limpia resguardada de la lluvia, le sirve mucho mejor. Coloque ese puesto a 2 o 3 m de un arbusto, fuera del alcance de los gatos, y esparza solo la cantidad que se consume en el día para no atraer roedores.
Las prohibiciones son las mismas que para todas las especies: nada de pan, nada de leche, ningún resto salado ni grasa cocinada. El periodo de alimentación útil, las cantidades y la higiene de los puestos se tratan en alimentar a las aves en invierno.
El jardín en el que se instala
Un petirrojo sedentario se conforma con poco, pero necesita estos cuatro elementos reunidos:
- Un suelo vivo. Hojas muertas dejadas bajo el seto, compost, tierra removida de vez en cuando: es su despensa. Un césped rapado y tratado no ofrece nada.
- Una cubierta baja y densa. Seto libre de especies locales, montón de leña, hiedra sobre un muro. Ahí cría, ahí duerme y ahí se refugia.
- Agua todo el año. Un recipiente de borde inclinado, con de 2 a 4 cm de agua en la parte más honda y una piedra plana en el centro, renovada cada dos o tres días. Nunca sal ni anticongelante en invierno. El tema se desarrolla en un punto de agua para las aves.
- Ningún pesticida. Los insecticidas y los antilimacos en gránulos eliminan directamente su alimento, y las babosas contaminadas acaban a veces en su pico.
Los errores más frecuentes
- Colocar una caja nido con agujero de 32 mm esperando un petirrojo. No la ocupará; quienes se instalarán ahí son los páridos o los gorriones.
- Instalar la caja nido semiabierta a plena vista, sin cubierta. Es la primera causa de fracaso, muy por delante del modelo o de la altura.
- Podar el seto o la hiedra en primavera. De marzo a agosto, una poda puede destruir un nido. La orden francesa de 29 de octubre de 2009 prohíbe la destrucción de los nidos y de los huevos de aves protegidas, así como su perturbación intencionada en periodo de reproducción. Las podas se hacen fuera de ese periodo.
- Querer darle de comer a mano. Su confianza es real, pero lo acostumbra a acercarse a las personas y, de rebote, a los gatos. Más vale observarlo a distancia.
- Limpiar todo el jardín en otoño. Las hojas muertas, los tallos secos y los montones de leña albergan los invertebrados de los que se alimentará en enero.
Cajas nido, comederos, semillas y bebederos están reunidos en la sección Aves.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Cómo distinguir el macho de la hembra en el petirrojo?
No se puede, al menos a simple vista. Los dos sexos llevan el mismo babero anaranjado y el mismo plumaje pardo oliváceo, sin diferencia de tamaño apreciable en el campo. Solo el comportamiento en primavera da una indicación: es la hembra quien construye el nido y quien incuba. El joven del año, en cambio, se distingue con claridad, porque va enteramente moteado y todavía no tiene babero.
¿Por qué canta el petirrojo en invierno?
Porque defiende un territorio de invernada, y no porque busque pareja. Machos y hembras ocupan cada uno su territorio desde el otoño y lo señalan con el canto, lo que lo convierte en una de las pocas voces del jardín en diciembre y en enero. Ese canto invernal es más melancólico y más suave que el de primavera.
¿Es el mismo petirrojo el que veo durante todo el año?
No necesariamente. Una parte de los petirrojos de nuestras regiones es sedentaria, pero la especie es migradora parcial: las aves venidas del norte y del este de Europa bajan a pasar el invierno más al sur, lo que explica que las observaciones aumenten claramente de octubre a marzo. El ave vista en enero en el jardín no es por tanto siempre la que criaba allí en mayo, aunque su babero parezca idéntico.
¿Qué hacer si un petirrojo cría en un sitio incómodo?
Hay que esperar a que vuelen los pollos: el petirrojo es una especie protegida, y mover o destruir un nido ocupado está prohibido. La nidada ocupa el sitio alrededor de un mes entre la puesta y el vuelo. Señalice la zona, suspenda las obras o el uso del lugar, y retire el nido una vez que el sitio quede libre de forma definitiva, en otoño.



















