Atraer mariposas: plantas nutricias y de néctar
Un jardín de mariposas se juega en dos frentes: las flores que alimentan a los adultos, y las plantas nutricias sobre las que pueden desarrollarse las orugas. Qué especies plantar, dónde colocarlas y qué gestos evitar.

En esta guía
Un jardín lleno de flores melíferas puede no producir ni una sola mariposa. La razón es sencilla: los adultos liban néctar, pero las orugas solo comen unas pocas plantas muy concretas, a menudo especies silvestres sin interés ornamental. Acoger mariposas consiste por tanto en reunir dos cosas a la vez —flores de néctar de abril a octubre y un cuadro de plantas nutricias que se deja en paz— en un jardín sin insecticidas.
Dos menús para un solo insecto
El ciclo de una mariposa pasa por cuatro etapas: huevo, oruga, crisálida y adulto. Las necesidades alimentarias cambian por completo entre la oruga y el adulto.
La oruga come hojas, y casi siempre las de una sola familia de plantas, a veces las de una sola especie. La hembra solo pone sobre esa planta nutricia; sin ella, no hay reproducción posible en el lugar.
El adulto bebe néctar, y se muestra mucho menos exigente: visita una amplia gama de flores, siempre que sean simples, es decir, no dobles. Las variedades hortícolas de flor doble, por vistosas que sean, resultan casi siempre inaccesibles o estériles en néctar.
De esa diferencia nace el error más extendido: plantar un macizo nectarífero, ver pasar las mariposas y no verlas instalarse nunca.
A las dos primeras se suma una tercera necesidad, más discreta: un sitio donde pasar el invierno. Según la especie, es en forma de huevo pegado a un tallo, de oruga escondida en la hojarasca, de crisálida sujeta bajo una hoja o de adulto recogido en una cavidad seca. Esas cuatro situaciones tienen un punto en común: suponen que una parte del jardín no se siegue, ni se recoja, ni se pode entre el otoño y la primavera. Suele ser el gesto que menos cuesta y el que más cosas cambia.
Las plantas nutricias, de las que dependen las orugas
| Planta nutricia | Mariposas implicadas | Dónde colocarla |
|---|---|---|
| Ortiga mayor | Pavo real, numerada, ortiguera, mariposa mapa, vanesa de los cardos | Cuadro soleado de al menos 1 m², nunca a la sombra |
| Hinojo, zanahoria silvestre, eneldo | Macaón | Huerto o borde, a pleno sol |
| Gramíneas autóctonas (festucas, dáctilo, poa) | Loba, lobito agreste, medioluto norteña | Franja de césped sin segar |
| Loto corniculado, alfalfa, trébol | Ícaro, mantos | Pradera florida, talud pobre |
| Arraclán y espino cerval | Limonera | Seto libre, linde |
| Hiedra | Náyade | Muro, tronco, valla |
| Cardamine de los prados, aliaria | Musgosa, piéridos | Zona fresca, borde de seto |
| Acedera silvestre, rumex | Manto bicolor | Rincón de pradera, tierra pobre |
El cuadro de ortigas merece una mención aparte. Es la planta nutricia más productiva del jardín en nuestras latitudes, pero solo se usa si está al sol: una mata de ortigas a la sombra de un seto no sirve prácticamente de nada. Cuente un metro cuadrado como mínimo, a pleno día, y corte solo la mitad, a finales de verano, para que queden brotes tiernos disponibles.
Las plantas nutricias rara vez son bonitas. Es el precio que hay que pagar, y se gestiona: un fondo de jardín, un rincón detrás del compost, el pie de un seto. El macaón es la excepción, ya que pone sobre el hinojo y el eneldo, que tienen todo su sitio en el huerto. El detalle de sus plantas nutricias y de su ciclo se recoge en el macaón y sus plantas nutricias.
Las flores de néctar, de abril a octubre
Lo que cuenta no es el número de especies sino la continuidad de la floración. Un hueco de tres semanas en pleno verano basta para que los adultos se marchen.
- Final de invierno y primavera: sauce cabruno, pulmonaria, cardamine, espino albar, endrino, ortiga muerta. Son los primeros recursos para las mariposas que han pasado el invierno en estado adulto.
- Verano: orégano, mejorana, lavanda, salvia, escabiosa, knautia de los campos, centaurea, milenrama, eupatorio, malva almizclera.
- Final de verano y otoño: sedo, áster, vara de oro, y sobre todo la hiedra en flor, uno de los pocos recursos nectaríferos de octubre.
Una palabra sobre la budelia, llamada a menudo «arbusto de las mariposas». Atrae efectivamente a muchos adultos, pero no es planta nutricia de ninguna de nuestras especies: alimenta a las mariposas de paso sin permitir su reproducción. Además se resiembra con mucha facilidad y se considera invasora, sobre todo a lo largo de los cursos de agua y en los eriales. Un macizo de orégano, escabiosa y eupatorio presta el mismo servicio sin ese inconveniente.
La forma más sencilla de cubrir toda la temporada sigue siendo una mezcla de flores silvestres locales, que combina anuales y vivaces.
La siembra se hace de marzo a mayo o en septiembre-octubre, a razón de 3 g/m², sobre una tierra libre de la hierba existente y sin el menor aporte de abono: una tierra pobre da una pradera más florida. La preparación del suelo, la nascencia y los primeros años vienen detallados en sembrar una pradera florida melífera, y la elección de las especies según el periodo de floración en las plantas para los polinizadores.
Segar menos, y no todo a la vez
La siega es el gesto que destruye más orugas y crisálidas en un jardín corriente.
- Reserve una zona sin segar, aunque sea pequeña, en la que las gramíneas espiguen y florezcan las flores silvestres.
- Siegue una vez al año, a finales de verano o en otoño, después de que las plantas hayan granado.
- Prefiera la siega en mosaico si la superficie lo permite: en junio, siegue solo un tercio de la pradera, a unos 8 cm de altura, preferiblemente a lo largo de un camino. El resto espera al otoño, y los insectos disponen en todo momento de una zona en flor.
- Deje secar el heno en el sitio dos o tres días antes de retirarlo, para que los insectos vuelvan al suelo.
- No triture: la desbrozadora de martillos mata todo lo que hay en la vegetación. La guadaña, la desbrozadora de cuchilla o el cortacésped alto hacen menos daño.
Lo que hace desaparecer a las mariposas
- Los insecticidas, incluidos los llamados naturales. El piretro, el spinosad y los aceites parafínicos no distinguen un pulgón de una oruga de macaón. Ningún tratamiento es compatible con un jardín de mariposas.
- El arranque sistemático de ortigas, cardos y rumex, que elimina las plantas nutricias más útiles.
- La limpieza de otoño. Las crisálidas pasan el invierno sujetas a un tallo seco, bajo una hoja muerta o en un montón de leña. Un jardín arrasado en noviembre arranca vacío en primavera.
- La siega a ras y el césped tratado, que no dejan ni gramínea espigada ni flor de trébol.
- La iluminación nocturna permanente. Desorienta a las mariposas nocturnas, que son la gran mayoría de las especies. Una lámpara con detector, orientada hacia el suelo, reduce claramente la molestia.
El refugio para mariposas: lo que hace y lo que no
Algunas especies pasan el invierno en estado adulto —la limonera, el pavo real, la ortiguera— escondidas en el hueco de un árbol, un montón de leña o un cobertizo. Un refugio les ofrece una cavidad seca y oscura, útil también durante los chaparrones de verano.
Seamos claros sobre lo que cabe esperar: el refugio es un complemento, y no siempre está ocupado. Las mariposas dependen ante todo de las flores, de las plantas nutricias y de la ausencia de pesticidas. Instalado a 1 o 1,5 m del suelo, resguardado del viento y soleado por la mañana, rodeado de plantas nectaríferas, tiene sin embargo su sitio, aunque solo sea como puesto de observación.
Las mismas lógicas de acogida valen para las abejas silvestres, los sírfidos y los abejorros: están reunidas en la sección Insectos.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Qué planta atrae más mariposas?
Para los adultos en verano, el orégano y la escabiosa figuran entre las flores más visitadas, y la hiedra en flor toma el relevo en octubre. Pero ninguna planta de néctar permite por sí sola que las mariposas se reproduzcan. Si el objetivo es verlas nacer en el jardín, lo que marcará la diferencia es un cuadro de ortigas al sol, porque alimenta a las orugas de cuatro o cinco especies comunes.
¿Hay que conservar las ortigas en el jardín?
Sí, si están expuestas al sol: son la planta nutricia del pavo real, la numerada, la ortiguera y la mariposa mapa. Basta un metro cuadrado, colocado en un rincón poco transitado. Las ortigas a la sombra de un seto casi nunca se usan para la puesta. Corte la mitad a finales de verano en vez de la totalidad.
¿Qué hacer con las orugas en las coles del huerto?
Casi siempre son orugas de piéridos, que solo atacan a las crucíferas. La defensa más sencilla es una malla de trama fina colocada antes de los primeros vuelos, que impide la puesta sin producto alguno. Recoger las orugas a mano sigue siendo posible en unas pocas matas. Un insecticida, aunque esté autorizado en el jardín, afectaría también a todas las demás especies de mariposas.
¿Cuánto vive una mariposa?
Depende de la especie y de la estación. La mayoría de las mariposas diurnas viven de dos a cuatro semanas en estado adulto. Las especies que pasan el invierno como adultos, como la limonera o el pavo real, viven mucho más, hasta diez u once meses contando el periodo de hibernación. La fase de oruga dura por lo general de tres a seis semanas según la temperatura.



















